Te interesa: ¿Qué es el Kéfir y cuáles son sus propiedades curativas?

El Kéfir, procedente del Cáucaso, son unos gránulos de aspecto parecido al de una coliflor pero más blando y gelatinoso que se compone de bacterias probióticas y un conjunto de levaduras, lípidos y proteínas.

Su nombre en turco significa “sentirse bien” o “bendición” (si se regala)” gracias a las propiedades que aporta a nuestro organismo, que equilibra la flora intestinal y refuerza nuestro sistema inmunitario, entre otras cosas.

Generalmente se conocen dos tipos de kéfir, de leche y de agua. Ambos tienen la misma microfibra y mismos beneficios pero se venden en distintos formatos. La kombucha o kéfir de té se suele agrupar dentro de la familia del kéfir pero no tienen la misma composición.

La bebida de kéfir de leche es el que más se comercializa. Se fabrica a base de los gránulos de kéfir y leche fermentada, esta combinación provoca una reacción lacto-alcohólica. Como consecuencia de la fermentación, los niveles de lactosa disminuyen  y aumenta la concentración de enzima β-galactosidasa. Finalmente tiene un aspecto muy parecido al yogur pero más líquido.

El valor nutricional del kéfir, aunque depende de la calidad de la leche, es de alto valor biológico. Contiene vitaminas A, C, del grupo B (B1, B5, B9 y B12) y K2; minerales como calcio, hierro, magnesio y fósforo; aminoácidos esenciales como el triptófano y proteínas que facilitan la asimilación de los alimentos.

Entre sus propiedades curativas encontramos:

  • Ayuda a regenerar la flora intestinal, favorece la digestión y previene el estreñimiento.
  • Elevado contenido probiótico que refuerza el sistema inmunológico.
  • Protege los huesos gracias al calcio y vitamina K2 que contiene.
  • Mejora los problemas cutáneos como los eccemas, acné, psoriasis…
  • Acelera el metabolismo y regula los niveles de glucosa y lípidos en sangre.
  • Beneficia al sistema cardiovascular.
  • Tiene propiedades antioxidantes y anti-envejecimiento.
  • Es un detoxificador del organismo.
  • Regula el sistema nervioso y mejora la atención y concentración.

Así que lo mejor que puedes hacer es incluirlo en tu dieta diaria porque lo puedes encontrar desnatado y está buenísimo.